
Episode 2
Episode 2 | 49m 13sVideo has Closed Captions
Elena learns of La Favorita’s debts as the women chase a key client and secrets surface.
Elena discovers La Favorita’s debt to a loan shark and fights to save the restaurant as the women pursue a lucrative party and new secrets emerge.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback

Episode 2
Episode 2 | 49m 13sVideo has Closed Captions
Elena discovers La Favorita’s debt to a loan shark and fights to save the restaurant as the women pursue a lucrative party and new secrets emerge.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
How to Watch La Favorita 1922
La Favorita 1922 is available to stream on pbs.org and the free PBS App, available on iPhone, Apple TV, Android TV, Android smartphones, Amazon Fire TV, Amazon Fire Tablet, Roku, Samsung Smart TV, and Vizio.
Providing Support for PBS.org
Learn Moreabout PBS online sponsorship[ Charlas indistintas ] -¿Qué hace usted aquí?
-Coño, Julio, ¿así saludas a los viejos amigos?
-Iba a ir yo a verle.
-No me digas.
Y yo pensando que te habías olvidado de mí.
-Niño, un coñac.
-Marchando.
-Con eso queda saldada la deuda de mi padre.
No quiero volver a verle ni a usted ni a su perrito faldero.
-Me ha dicho un pajarito que has reabierto el restaurante.
Sólo lo he alquilado.
-Pero sigues siendo el dueño.
-Don Benito, usted y yo ya estamos en paz.
-Con esto no hacemos nada, Julio.
A tu padre le presté mucho dinero.
Los tiempos cambian, la vida está muy cara, ¡y qué coño!
Que me debes los intereses.
-¿Intereses?
-Me conformo con el doble de lo que os presté.
Que me pillas generoso.
-No.
El acuerdo no era ese.
-El acuerdo, Julio, es el que me sale a mí de las pelotas.
-Mire, don Benito, puede que el resto del barrio vea por dónde pisa, pero yo no le tengo miedo.
Pues deberías.
O me pagas tú, o me paga la hermosura que has puesto a llevar el restaurante.
Tú decides.
-Éste me invitas tú, que no llevo suelto.
Adiós, Julito.
[ Bullicio de calle ] -Ahora voy a recoger la carne.
Vuelvo enseguida, Cecilia.
-Venga, chata, ¿qué te pongo?
Que no tengo todo el día.
[ Música suave ] Niña, ¿qué te pongo?
Niña.
Pero qué, ¿te ha dado un aire o qué?
A ver, siguiente.
-No, me ha dado un pasmo.
-¿Cómo vas?
♪♪ -Yo estupendamente.
♪♪ Hace como mucho calor de repente, ¿no?
♪♪ -Ya.
No has podido comprar nada por el golpe de calor, ¿no?
Señora.
Señora, la siguiente soy yo, que se han colado muchas ya.
-Mira, niña, para que no se te cuele, que tu amiga esté a lo que tiene que estar.
♪♪ -Mire, señora, es que somos las del restaurante nuevo.
Si usted nos trata bien, le haremos muchísimos pedidos.
Si no, nos buscamos otro colmado.
♪♪ -Manuel, atiende tú por aquí, anda.
♪♪ -Hola, Manuel.
♪♪ Repartos, ¿hacéis?
♪♪ -Si hace falta voy yo.
Además, que a mi madre no le hace mucha gracia que atienda.
-¿Por qué?
-Porque me lío con las cuentas.
-Ah, bueno.
Pues nada.
A partir de ahora, cada vez que hagamos pedido, lo gordo lo traes tú.
-Lo gordo te lo llevo yo.
Yo estoy aquí para servir al cliente.
♪♪ O a la clienta.
-Mira qué bien.
-Y tanto voy preparándolo.
♪♪ ♪♪ -¿Qué?
-Nada, nada.
Yo no digo nada.
-Pues claro, porque no hay nada que... -Que... -¿Por qué no vas tirando tú?
Ve yendo tú, que se nos ha olvidado la mantequilla para Rosa.
-¿Qué?
-Que sí, que sí.
Venga.
Ves tú.
No pasa nada, ya voy yo.
-De acuerdo.
[ Música pícara ] ♪♪ -¡¿Qué quieres?!
-¡Para, para, Ceci!
♪♪ Vi que habían abierto el restaurante y cuando me asomé te vi y no me lo podía creer.
Pero vamos, que si lo sé, no te saludo.
Vaya recibimiento.
-Normal.
¿No puedes decir hola y ya?
¿Me tienes que seguir como un loco?
-Bueno, no sabía si me querías ver.
[ Música dramática ] -Pues mira, no, no quería.
-Oye, tampoco te pongas estupenda.
Yo también tengo qué echarte en cara.
No lo olvides.
-Mira, pues arreglado.
Si tú no me quieres ver a mí y yo no te quiero ver a ti, problema solucionado, eh.
-No, Ceci.
Ceci, espera.
Ceci.
♪♪ ♪♪ ♪♪ -Le falta perejil.
¿Dónde hay?
-Fuera, en la caja.
-Estupendo.
-Cecilia, ¿estás bien?
-Sí.
Es que a veces se me viene a la cabeza... Ya sabes, luego, lo que hicimos.
-Ay, por favor.
Mira.
Nadie sabe nada.
Nadie nos busca.
Estamos a salvo.
Tranquilízate y concéntrate.
Lleva esto dentro.
¡Vamos!
[ Suspiro ] [ Música melancólica ] ♪♪ ♪♪ ¿Lourdes?
-¿Sí?
-¿Todo bien?
-Sí, sí, estupendamente.
-Quería agradecerte que hayas aceptado trabajar aquí.
Había oído hablar tanto de ti que pensé que no te iban a soltar.
Es un honor verte trabajar, de verdad.
Estamos aprendiendo.
-Es que yo me concentro mejor cuando no me da la tabarra y tengo mucha faena.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Portazo ] ♪♪ ♪♪ -¿Listas?
♪♪ Que entren los clientes.
[ Música triunfante ] ♪♪ ♪♪ [ Música se vuelve suave ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Esto, los clientes, ¿cuando vienen?
♪♪ -Pues vaya noche de estreno.
-No pasa nada.
Mañana será mejor.
-Pues sí, porque peor que hoy no puede ir.
-Iros a descansar.
Yo cierro.
Vamos.
Fuera.
Fuera.
Fuera.
Fuera.
Fuera.
-¿Seguro?
-Fuera.
[ Rechinido de puerta ] Chicas, recojo yo.
¿Usted?
-La verdad es que lo han dejado muy pintón.
Todo hay que reconocerlo.
Y el nombre no está nada mal.
La Favorita Bistró.
Aunque no sé qué tenía de malo el bistró anterior.
¿Y la gente?
-En su casa, supongo.
¿Quiere cenar?
Iba a tirar la comida, así que.
-Si me lo ofrece así, ¿cómo negarme?
Verá, Elena, quería hablar con usted sobre... Sobre el negocio.
-Mm-jmm.
-Ah, ¿qué, no le gusta?
-¿Gustarme?
Es lo mejor que he probado nunca.
[ Saboreando ] -Vaya, gracias.
-¿Es toda su comida así?
-Bueno, en realidad la bullabesa es cocina de aprovechamiento.
-¿Me está diciendo que el resto es incluso mejor?
¿Puedo?
-Sí, sí, por favor.
Eso es ropa vieja.
Es receta de Lourdes.
-Mi otra cocina.
-Exquisito.
-Calamares rellenos de piquillo.
Si se quiere, le pongo un plato.
♪♪ -Aunque no lo parezca, tengo modales.
Lo que pasa es que no había probado algo así en mi vida.
-No, no se disculpe.
Es un placer ver a alguien disfrutar así con mi comida.
-Pero usted, ¿de dónde ha salido?
Porque es tan... ♪♪ Bueno, ya sabe, es tan... ♪♪ Tan... ♪♪ -¿Está intentando echarme un piropo y no le sale?
♪♪ -Nunca he conocido a nadie como usted.
♪♪ -Bueno, pues le ha salido.
-Sí.
♪♪ Siento que esta noche haya sido un desastre.
-Bueno, lo mejor de un comienzo desastroso es que sólo se puede mejorar, ¿verdad?
-Sí.
♪♪ -Hablando de mejorar.
-Sí.
♪♪ -Esta cena sólo puede mejorar con un buen vino.
¿No le parece?
-Perfecto.
-¿Por qué brindamos?
-Por usted y por el restaurante.
-Por los nuevos comienzos.
-También.
[ Puerta abriéndose ] -Pues anda, que como sean todas las noches así, menudo plan.
-Después de todo el esfuerzo, le entran a una ganas de llorar.
-A mí lo que me entran ganas es devolver a mi antiguo trabajo.
-De eso nada.
Lo que tenemos que hacer es descansar y mañana volver a intentarlo.
Venga, a la cama.
-¿A la cama ahora?
¿A qué?
-A dormir.
-[ Riendo ] Quita, quita.
Pero ¿cuántas veces has vivido tú por tu cuenta con tus amigas?
Que aquí no tenemos normas, no tenemos señoras a las que atender, y muchísimo menos tenemos toque de queda.
Además, chicas, que las penas se quitan en compañía.
Si es con una de estas, mejor que mejor.
-Mírala.
Yo que pensaba que eras una chica seria.
Lo soy, Lourdes, pero también sé cómo disfrutar de mi tiempo libre.
-¿La has cogido del restaurante?
-Sí.
-¿Te parecerá bonito?
-Pues a mí me parece estupendo.
Rosa, chata, mira, trae unos vasos.
-No sé, es que a mi novio no le hace gracia que beba.
-¿Está tu novio por aquí?
¿Está?
-No.
-Pues ¿entonces?
-¡Pica!
-Vale.
[ Toca música swing ] ♪♪ Pero solo una, eh, que mañana trabajamos.
Aquí.
Ay, no me pongas mucho, que hace mucho que no bebo.
-No, un poquito, Lourdes.
-A ver si se me va a subir.
♪♪ -Se me va a subir a la cabeza.
-Un poquito, Lourdes, a ver si te gusta, venga.
Brindamos, ¿no?
Por nosotras.
-Pues por La Favorita.
-¡Chin chin!
-Por La Favorita.
♪♪ -Se me hace raro estar aquí sin mi padre.
Era el alma del negocio.
Él cocinaba y yo me ocupaba de los clientes.
Hacíamos un gran equipo.
Sí.
Esto le encantaría.
Gracias.
-Por tu padre.
-Ah, ahora nos tuteamos.
-Bueno, ya hay confianza, ¿no?
-Elena, no te ofendas, pero es mejor que el restaurante no vaya bien y cierres esto.
-Pues nos hemos pasado de confianza.
-Sé de lo que hablo.
Deberías alejarte de aquí y probar suerte en otro lugar.
El dinero del alquiler te lo devolveré íntegro.
-No, no.
-Sí.
Te lo puedes quedar, y los consejos también.
-Los... A ver... -No, no, no.
-Y el postre te lo tomas en tu casa.
-No, Ele-- -¡Shh, shh!
[ Timbre de atención ] ¿Hola?
[ Timbre de atención ] [ Insiste timbre de atención ] ¿Hola?
[ Timbre de atención ] -¿Está abierto?
Sé que es un poco tarde, pero veníamos a darle la bienvenida al barrio.
-Ah, sí, sí, por supuesto.
Pasen, pasen.
-Julio y yo somos viejos amigos.
Él me ha recomendado que viniera.
-Elena, ¿podemos hablar un momento?
-No, porque tengo trabajo.
¿No lo ves?
-No molestes a la señorita, que tiene faena.
¿Por qué no te sientas con nosotros?
Tú bonita, trae lo que tengas.
No te compliques mucho mientras Julio y yo hablamos de nuestras cosas, ¿verdad?
-Claro.
[ Música tensa ] -Ya te lo dije, no os vais a librar de pagar.
♪♪ -¡Lourdes!
-[ Grito de sorpresa ] -¿Qué haces aquí?
-Pues es... ...inventario.
-Avisa a las otras que tenemos clientes.
Rápido, por favor.
-Sí.
♪♪ -...preguntándose cómo es.
-Mira cómo mueve los pies de bien.
-¿No escuchas?
Yo se la voy a enseñar.
Ven.
Yo te voy a enseñar.
Tienes que mover este pie tuyo.
-¿Éste?
No sé cuál es, ahora.
-Entonces el izquierdo.
♪ Tan, tan, tan ♪ Pero acércate, por favor, que no muerdo.
-Me estoy acercando.
-Imagina que soy este muchacho alto, guapo, del colmado, el moreno que te gusta.
-Quita, que a mí estas cosas me da mucha vergüenza.
Además yo soy más de sentarme y dar palmas.
-Sí, seguro.
-Seguro.
-¿Seguro?
-Seguro que tú no has catado varón nunca.
-¿Tú qué sabrás, lista?
-Porque igual se te ve un poco.
Eso se ve.
-¡Ah!
-Sí, se ve.
-¿Qué pasa?
¿La botella, Lourdes, que nos vamos a quedar secas?
-No hay botella, hay clientes.
-Pero ¿no habíamos cerrado?
-Ya no; hay una mesa grande.
Andando.
♪♪ ♪♪ -Lourdes, ¿cómo vas?
Muy, muy bien, muy bien.
Muy bien, Muy bien, muy bien.
No me puedo quejar.
-Las alcachofas, digo.
-¿Eh?
¿Esto?
Ya, ya va.
-Lourdes.
¿Por qué venía yo?
-¿ Eh?
-Ah, por esto.
-Ya va a salir.
-Tiene que-- -Ana.
-¿Qué?
♪♪ -Habéis bebido?
♪♪ Yo no he bebido en mi vida nunca.
[ Estruendo de choque ] ♪♪ [ Olfateando ] ♪♪ Estáis piripi.
No se puede venir a trabajar piripi.
-Es que se supone que estábamos en nuestro tiempo libre y han sido unas copitas de nada.
-Ah, ¿unas copitas?
¿Varias copitas de nada?
Ana, ¿Qué ha pasado aquí?
-Yo, es que en mi tiempo libre, pues a veces me bebo un poquito para... -[ Risa contenida ] ¿No?
-Esta botellita.
-[ Exclamación ] -¿Quién se ha bebido entera?
-No, no.
La b-- la... ¡No, no!
Las alcachofas se están quemando, Lourdes.
Se están quemando.
♪♪ [ Risas ] -Enterita.
Uy, uy, las alcachofas.
-Se queman.
Se van a quemar.
[ Tintineo de metal en cristal ] [ Música tensa ] ♪♪ ¿Qué tal los señores?
¿Desean algo más?
¿Un digestivo?
-Na, qué va.
Muchas gracias.
Estaba todo riquísimo.
-Sobre todo las camareras.
-¡Eh!
-Tranquilo.
-Shh, que ha sido una broma.
-[ Riendo ] -Perdona, guapa, mi sobrino es un maleducado.
Tú, Julio, no te sulfures, que no es pa' tanto.
-¿Estás bien?
-Sí, sí, estoy bien.
Me alegro de que todo haya sido de su agrado.
-Aquí tienen.
-¿Qué es esto?
-Su cuenta.
-[ Riendo ] La cuenta, dice.
Me parece, niña, que nos han contado quién soy yo.
[ Música amenazante ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Elena?
-¿Sí?
♪♪ -Dicen que quieren hablar contigo.
♪♪ ♪♪ -Me ha dicho Ana que tienen algún problema con la cuenta.
-Sí, sí que lo tengo, sí.
-Dígame.
-Yo pensaba que aquí, Julio, te había explicado cómo funcionan las cosas.
♪♪ Me estás faltando al respeto con esto.
A mí no se me cobra.
♪♪ -Perdone, pero aquí se le cobra todo el mundo.
Esto es un negocio.
-Sí, uno que aún me debe mucho dinero.
¿Verdad, Julio?
♪♪ -Déjela en paz, don Benito.
Esto es entre usted y yo.
-Ella ha reabierto el negocio.
Ya lo creo que es asunto suyo.
Mira, chata, yo me dedico a echar una mano a la gente del barrio que está pasando por una mala racha, pero no lo gratis.
Como comprenderás, no me haría ni puñetera gracia que tú ganaras dinero con esto y yo no viera ni una peseta, con todo lo que he invertido aquí.
Me voy a pasar por aquí cada domingo después de ir a misa con mi pariente y me vais a pagar lo que se me debe.
¿Está claro?
♪♪ -[ Inhala ] Yo no le voy a pagar nada.
¿Está claro?
♪♪ -¡A don Benito le hablas con respeto!
[ Golpe seco y gritos ] -¡Julio!
-Suéltame.
¡Suéltame!
[ Golpe seco ] -¡Julio!
[ Impactos y quejidos de pelea ] -¡Suéltame!
¡Suéltame!
-¡Suéltame!
¡Julio!
¿Estás bien?
Fuera de aquí.
¡Fuera!
[ Julio tosiendo ] -Una cena deliciosa.
Repetiremos.
♪♪ -¿Estás bien?
♪♪ -¿Estás bien?
-Sí, ¿y vosotras?
-Sí.
[ Exclamación ] -¿Estáis bien?
-Sí.
♪♪ -Averigua de dónde ha salido esa malnacida.
♪♪ ¿Armando?
♪♪ [ Motor arrancando ] ♪♪ ♪♪ [ Zumbido de vapor ] ♪♪ ♪♪ [ Charlas indistintas ] ♪♪ -Vaya nochecita.
A mí con la tontería se me ha quitado hasta la borrachera.
-Vaya somanta se ha llevado el pobre.
-Dos contra uno.
Así podrán.
Cobardes.
[ Julio jadeando ] -[ Quejidos ] Con cuidado.
-No te muevas tanto.
[ Quejidos ] -Lo siento.
Quería decírtelo, pero no sabía cómo.
No tenía que haberte alquilado el local.
-Un poquito tarde, ¿no?
-Bueno, estás a tiempo.
Es mejor que cierres y que te busques la vida en otro lug-- -No pienso cerrar.
No me voy a ir y menos le voy a pagar a ese desgraciado.
[ Julio quejándose ] -Elena, don Benito es muy peligroso.
-Me da igual.
No me da miedo.
Estoy cansada de vivir con miedo.
[ Música dramática ] -¡No, no, no!
¡Elena!
¡Elena, por favor!
¡No!
[ Gritos indistintos afuera ] -¡Elena, por favor!
[ Gritos ahogados ] ¡No, no!
-¡Elena, Elena!
¡Elena!
¡No, no!
♪♪ -Se llevan a Cecilia.
♪♪ -¡¿Cómo que se llevan a Cecilia?!
¡Ana!
♪♪ -¡Elena!
-¡Cecilia!
¡Suéltala!
¡Cecilia!
¡Cecilia!
¡Cecilia!
-¡Elena!
♪♪ -¡Elena, por favor!
[ Jadeando ] -¡No!
¡No!
♪♪ ♪♪ ♪♪ No.
¿dónde estamos?
-Quietecita.
-No, no, no.
Oigan, ¿son de Sevilla?
¿Por qué hemos parado?
Oigan, por favor, no me hagan daño.
♪♪ ¿Me puede explicar, por favor?
Por favor.
[ Puerta abriéndose ] No.
No, por favor, no.
-No, no.
-Baja del coche.
-¿Quién es usted?
¿Qué quiere de mí?
Oiga.
-Que bajes.
Lo de Sevilla fue un accidente, se lo juro, se lo puedo explicar.
Por favor, sólo nos estábamos-- -Venga.
-No, no, por favor, no.
[ Gritos indistintos ] -¡Auxilio!
¡Ayúdenme!
¡Por favor, no!
-Ven, hija, que te preparo una tisana.
[ Elena llorando ] -¿Dónde vas?
-A hablar con la policía.
-No, no, no.
Ana.
Policía no.
-Han secuestrado a Cecilia.
-Ni siquiera sabemos si ha sido don Benito.
-Pues claro que ha sido Don Benito.
¿Quién va a ser si no?
¿Has cabreado a más gente últimamente?
-¿Yo?
-Bueno, a ver, que está claro que ha sido don Benito, pero Elena tiene razón y no es buena idea ir a la policía.
-[ Suspirando ] ¿Os estáis volviendo locos o qué?
-Don Benito campa sus anchas por el vecindario y la policía hace la vista gorda es... ...porque los tiene comprados, Ana.
-Perfecto, perfecto.
No podemos ir a la policía, no podemos pagar a don Benito y tampoco podemos encontrar a Cecilia.
¿Qué demonios hacemos entonces?
[ Timbre de atención ] [ Timbre de atención insistiendo ] [ Perros ladrando afuera ] [ Timbre de atención ] ¿Qué haces aquí?
¡¿Qué haces aquí?!
[ Música amenazante ] -Menudas caras.
Cualquiera diría que se ha muerto alguien.
♪♪ Suéltame.
¡Suéltame!
¿Dónde está Cecilia?
¿Qué le ha hecho?
-No me digas que le ha pasado algo a alguna de vuestras chicas.
Si es que este barrio no es de fiar sin mi protección.
-No me haga perder más tiempo.
¿Dónde está?
-El tiempo me lo hacéis perder vosotras a mí, bonita.
♪♪ Tú verás, o me pagas por las buenas o lo hacemos por las malas.
♪♪ -¿Dónde está Cecilia?
♪♪ [ Música dramática ] -Cecilia.
-Cecilia.
-Cecilia.
♪♪ Elena, esta es la zona, tiene que estar por aquí.
-Cecilia.
Cecilia.
♪♪ Allí.
♪♪ [ Trinos ] ♪♪ Cecilia.
Cecilia.
Cecilia, despierta.
-Cecilia.
-Cecilia.
-Cecilia.
Soy yo.
Soy yo, Elena.
-¡Elena!
-Dame la mano.
-[ Quejándose ] -La mano.
♪♪ -No llego.
-Inténtalo.
-¡Ay, me duele!
¡Ay, ay, ay!
[ Gemidos de esfuerzo ] ♪♪ -Madre mía, menos mal que ya estás aquí.
Menudo susto nos hemos llevado.
-Yo casi me quedo seca de todo lo que he llorado.
-Hombre, no sabes cómo lloramos.
-Dejadme pasar, que quemo.
Hija, tómate este caldito, receta de mia mamma, que es mano de santo.
-Chicas, chicas.
Lo que necesita Cecilia es descansar.
Venga.
Dejadla, luego volvéis.
-[ Bocanada ] Dios mío, qué nos han encontrado, señora.
-Shh, no me llames "señora", que te van a oír.
-Perdón, Elena, si es que estoy de los nervios.
-Bueno, tranquila.
-Pero ¿Cómo que tranquila?
Que alguien sabe lo que le hicimos al macho.
-Cecilia, no inventes.
El que te secuestró fue don Benito, porque quiere asustarnos para que le paguemos.
¿De acuerdo?
-Señora, si es que nos crecen los enanos.
-Ya lo sé, ya lo sé, pero no voy a dejar que vuelvan a hacerte daño.
Ni don Benito ni nadie.
¿Confías en mí?
Olvídate de Sevilla ya, que no nos van a encontrar.
¿Quién va a saber que estamos en Madrid?
Venga, duerme.
Duerme un poco.
[ Música ominosa ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Venga, señores.
¿Quién apuesta?
¿Dónde está la bolita?
Parné fácil pa' quien la pesque.
Vamos allá.
-[ Silbido fuerte ] -¿Dónde está la bolita?
Parné fácil pa' quien la encuentre, eh.
-[ Silbido fuerte ] -Vamos allá.
Dinerito Fácil.
Dinerito fácil.
-[ Silbido fuerte ] -¿Dónde está la bolita?
Mala suerte, caballerete.
Para la próxima lo suyo será el amor, porque el juego, me da a mí que no.
♪♪ -Hasta mañana, señores.
-¿Qué pasa, Chema, la palma?
-Peor, un tipo muy mal encarado te busca.
Yo que tú, me perdía una temporadita, eh.
Tira pa' acá.
[ Charlas indistintas ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Grito ] -¡Aquí hay alguien!
-Tranquilas.
-¡Lourdes!
¡Lourdes, que hay alguien aquí!
-¿Quién anda ahí?
-Tranquilas, que soy yo.
-¡Jesús, hijo, qué susto!
Casi me da un soponcio.
-Has tenido suerte que te encontrara Rosa, porque si te encuentro yo, un sartenazo te llevas, seguro.
-¿Cómo te encuentras hoy, Cecilia?
-Si no pienso lo que ha pasado, mucho mejor.
-¿Nos dejáis a solas, por favor?
-Sí.
¿Entras así, como si esto fuera tu restaurante?
Te recuerdo que eres el casero.
-Precisamente de eso quería hablarte.
-Julio, ¿qué quieres?
No estoy de humor.
No tengo tiempo.
Tengo que pagar a un matón y no tengo dinero.
-Tampoco tienes clientes.
-Gracias.
-Elena, no me malinterpretes.
No me cabe duda que puedes hacer que este restaurante sirva la comida más deliciosa de todo Madrid.
Con el tiempo y el boca a boca puedes hacer que esto triunfe y ganar mucho dinero, pero necesitas que funcione ya.
En eso tu socio puede echarte un cable.
-¿Qué socio?
Yo no tengo socio.
-Eso tiene fácil solución, ¿no?
Fácil.
-Ah, no; no, es mi negocio y yo soluciono mis problemas sin ayuda de un hombre.
-¿Piénsalo?
-No.
-Piénsalo.
Me he criado en este restaurante, en este barrio.
Conozco los dos como la palma de mi mano, tanto lo bueno como lo malo.
Creo que soy perfecto para ayudarte a que esto funcione.
-Tú, ¿porque te quieres complicar la vida así?
-Bueno, pues porque cuando te alquilé el restaurante no te hable de don Benito, y si te hubiera avisado, podrías haberte largado.
-Da igual, no tengo a dónde ir.
-Pues entonces estamos los dos con el agua al cuello.
Elena, nademos juntos en la misma dirección.
Peor que ahora no nos puede ir, ¿no crees?
[ Suspiro ] -Treinta por ciento para ti.
-¿Por qué no a medias, al 50%?
Es mi negocio.
-Cuarenta y cinco yo.
Cincuenta y cinco tú.
Pero que te estoy pagando el alquiler.
-Treinta y cinco tú.
-Sesenta y cinco yo.
Última oferta.
-Bien.
Trato hecho, socia.
[ Música coqueta ] Lo importante es hacer que el restaurante funcione lo antes posible.
Para eso tenemos que atraer a los clientes.
Yo tengo una larga lista de cuando el restaurante era de mi padre.
¿Un churro?
-No sé cómo vas a salvarnos trayendo a gente que come menú del día, Julio.
-Oye, ¿y si ponemos un anuncio en prensa?
-Na.
Demasiado lento.
♪♪ -Tú también puedes proponer ideas.
No te reprimas.
-Es que tenemos que llamar la atención y que se nos conozca.
♪♪ -Eso es, eso es.
Elena.
-"La millonaria Covadonga de Penalba celebrará su próxima fiesta en el Archer".
Muy bien.
Ahora nos regodeamos en lo bien que le va a otros.
-No, todo lo contrario, querida socia.
Tu idea me ha dado otra idea.
Imagínate, en vez de poner Archer, pusiera La Favorita.
-Hombre, si al Archer le va tan bien es porque claramente esta señora es la mejor relacionada de la alta sociedad madrileña.
-Así que si en lugar de hacer la fiesta allí, la hace nuestro restaurante... -Pondríamos de moda entre la "crème de la crème".
-Con lo ganado en una noche con una fiesta de esa categoría... -Pagamos a don Benito y nos sobra dinero.
-No hay nada como desayunar bien para inspirarse.
Eso dicen.
♪♪ -¿Qué os parece?
-Pues que Covadonga de Penalba es una fresca.
Le quitó el marido a la duquesa de Azán y mientras se veía con un príncipe astrohúngaro y con un pintor francés.
-Pues bien que hizo Lourdes, hija, bien que hizo.
Que la vida es cortísima.
-Anda, anda.
-Pero ¿entonces todos estos famosos van a venir aquí?
-Mm-hmm.
-Ay, qué emoción.
-Para eso primero habría que convencer a esta mujer de hacer su fiesta aquí, y no sé cómo diantres vamos a hacerlo.
-Yo sí sé.
-A Covadonga le gusta ir todas las tardes al hotel Villa Florida.
Así, a dejarse ver.
♪♪ Es una apasionada del té de las 5:00, como los ingleses, que suele tomar en estas mesitas de aquí.
Así que ya sabemos dónde, cuándo encontrarla, y sobre todo, sabemos su punto débil.
♪♪ -¿Los bocaditos de pepino?
-No, los hombres guapos.
-Lo dicho, una fresca.
-Bueno, pues ya me dirás qué hacemos, porque aquí somos todo mujeres.
[ Portazo ] -Todo... ♪♪ ♪♪ Guapo es, pero de ahí a confundirlo con un caballero del Villa Florida, no sé.
-Yo creo que entre todas podemos conseguirlo, ¿no?
♪♪ -¿Por qué me miráis todas así?
-Jesús, María y San José.
Eso es un hombre.
-[ Riendo ] De estilo un poco anticuado, pero creo que puedo perdonárselo.
♪♪ [ Aplausos ] ♪♪ Veo que tengo su aprobado, señoritas.
¿O no?
-Julio, es que quieres seducir a una dama de alta sociedad, no a una tabernera de lavapiés.
-Vaya, algunas cocineras tienen el listón muy alto.
¿Qué puedo hacer para gustarle a una dama de alta sociedad, Elena?
-[ Suspira y aclara garganta ] ♪♪ Buenas tardes, caballero.
No tengo el gusto de conocerle.
¿Frecuenta mucho este lugar?
-Ahora que la he conocido, empezaré a hacerlo.
[ Golpe seco ] Nunca tomes la mano de una dama si no te la ofrece primero.
-Esto siempre me funcionó.
-Ya.
-A lo mejor te gusta más así.
-No, por favor, por favor.
No estás en una obra de teatro.
Un caballero levanta el sombrero ligeramente con la barbilla erguida, el botón del chaleco abrochado, y el de la chaqueta... ♪♪ ...también.
-También.
-Abróchate, por favor.
-¿Se puede saber de dónde ha sacado Elena estos modales tan repegados?
-Las 4:00.
-¿Las 4:00 ya?
-Sí.
-¿Sabrás comportarte?
-Por supuesto.
Confía en mí... socia.
-¿Socia?
[ Titubeando ] Luego te lo explico.
Cambiaros.
¡Cambiaros!
Cámbiense, señoritas, cámbiense.
[ Risas ] -Los he visto mejores.
[ Música refinada ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Charlas indistintas ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Disculpen.
Señora de Penalba, ha llegado esta nota para usted.
-Muchas gracias.
Ni el té de las 5:00 se puede tomar una sin que la molesten.
Supongo que es lo malo de venir aquí todos los días, que no pasamos desapercibidas.
[ Risas ] ¿Qué sucede, querida?
-Es del Archer.
Lamentan informarme que una visita inesperada del príncipe de Gales les obliga a cancelar mi fiesta de mañana.
-Qué bochorno.
Si el Archer tiene fama es por tus fiestas, querida.
-Pero ¿qué hago yo ahora?
¿Qué van a pensar mis invitados si cancelo mañana?
Se van a entrar en el restaurantucho ése de quién soy yo.
-Señora de Penalba, qué honor poder saludarla.
-No estoy de humor, caballero.
-Lo sé.
No sé quién se ha creído el príncipe de Gales para impedirle celebrar su fiesta.
-¿Usted no sabe que es de muy mala educación escuchar las conversaciones ajenas?
-También he sido incapaz de quitarle el ojo de encima.
La decepción no puede ensombrecer su belleza.
-No le voy a negar que me agrada su galantería, pero he de irme.
-Espere.
-Pero bueno, ¡¿quién se ha creído usted que es?!
-La persona que quiere que vuelva a sonreír.
¿Qué me diría si le propongo otro lugar para celebrar su fiesta?
-Nadie cocina como en el Archer.
¿Ha oído usted hablar de La Favorita?
-No, y eso no suele ser buena señal.
-Pues sus invitados agradecerán que les sorprenda.
Estarán un poco aburridos celebrar la fiesta siempre en el mismo sitio, ¿verdad, señoras?
Además, le puedo asegurar que no ha probado nada igual como nuestros platos.
-Ah, ¿que es su restaurante?
Ya decía yo que usted caballero no era.
Será mejor que le acompañen a la salida.
Juan, por favor.
-No, perdone, no soy ningún caballero, como podrá observar.
Es más, no me gusta vivir asfixiado por una camisa, ni el calor que da este sombrero, pero créame, sé cómo organizar una fiesta.
♪♪ -Es usted un descarado.
-Y usted una afortunada.
Si se da prisa, podrá reservar el restaurante para usted sola.
♪♪ Buenas tardes, señoras.
♪♪ ♪♪ -Piñones, salsa.
Hierbas, nueces, zanahoria.
Pepino.
-Bueno, paciencia, que yo sé leer la mirada de las mujeres, y la de Covadonga decía que quería venir.
-Si supieras leerla, te alejarías de mí.
-Elena, no empecemos.
-No, ¿de verdad, con el sombrero?
-Fue un instante.
-Un instante que-- -Que ya viene, que ya está aquí.
[ Música tensa ] -Ana, aléjate.
-Vamos.
-¿Un instante?
-Por favor.
-¡¿Con el sombrero?!
[ Hablando indistintamente ] ♪♪ -Querida amiga, es un placer recibirla aquí, en La Favorita.
-Más vale que haya merecido la pena, Sr.
Descarado.
-Me encanta ese nombre.
Le presento a mi socia, Elena.
-Es un honor tenerla aquí, señora.
-Ahórrese los halagos, señorita.
Tengo una fiesta que organizar y si no es aquí, estoy perdiendo el tiempo.
♪♪ ¿Han preparado estos platos para mí?
-Sí, es una pequeña demostración de cómo cocinamos en La Favorita.
Hemos hecho una selección de nuestros entrantes, unos segundos-- -Señorita, por favor.
Mi cochero está esperando afuera.
Dígame cuáles son los tres mejores platos y decidiré.
♪♪ -La calabaza braseada sobre salsa de espinacas y piñones fritos; las codornices en su jugo y la tarta... ♪♪ El marrón glasé.
♪♪ Todos en ese orden para que capte bien los matices.
Si no le importa.
Permiso.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Me hacéis venir hasta aquí cuando tengo una agenda complicadísima y me colmáis de engaños.
Sé que no estaba en el Villa Florida de casualidad, señor Descarado.
-Julio.
Me llamo Julio.
-Y usted, señorita, estaba sentada en la mesa cuatro sin perder detalle de las triquiñuelas de su socio el descarado.
Pero ¿quién se iba a creer que el Archer me iba a dejar a mí en la estacada con una vulgar nota que me pasó una camarera que está espiando desde que entré en el restaurante?
Pero sobre todo, ¿quién se iba a creer--?
-Señora, déjeme explicar.
-No, déjeme a mí.
¿Quién podría creer que un restaurante que no conozco absolutamente de nada hago unos platos tan deliciosos como los que acabo de probar?
-¿Entonces, señora...?
-Entonces no es cierto que mi fiesta en el Archer haya sido cancelada.
-No.
-Pero lo será.
Porque según tengo entendido, creo que mis invitados necesitaban algo... ¿cómo era?, "más novedoso".
-Novedoso, sí.
-Eso sí, más vale que el menú que ofrezcan en mi fiesta me sorprenda más que estos platos.
Porque de no ser así, me iré sin pagar.
¿Trato?
-Trato, trato.
Sí.
Le haremos un menú digno de reyes, señora.
De verdad.
-Seguro.
[ Gritos de alegría y aplausos ] [ Música animada ] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪
Support for PBS provided by:
















